Étude 1 sur 44 · Annonce de la naissance de Jean le Baptiste

  1. Estudio 1: Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista
  2. Étude 2 : La purification de Marie
  3. Étude 3 : La rencontre avec Siméon
  4. Étude 4 : La rencontre avec Anne
  5. Étude 5 : L’Enfant Jésus âgé de 12 ans dans le temple
  6. Étude 6 : Les marchands chassés du Temple
  7. Étude 7 : La fête des Tabernacles
  8. Étude 8 : Enseignement du Messie Jésus au temple
  9. Étude 9 : Instruction sur la prière
  10. Étude 10 : Rappel du massacre des Galiléens par Pilate
  11. Étude 11 : Lamentations sur Jérusalem
  12. Étude 12 : Les dix jeunes filles
  13. Étude 13 : Le retour à Béthanie
  14. Étude 14 : Purification du Temple (seconde fois)
  15. Étude 15 : Guérison d’aveugles et de boiteux
  16. Étude 16 : Enseignement journalier dans le Temple
  17. Étude 17 : Le retour de nouveau à Béthanie
  18. Étude 18 : L’autorité du Messie Jésus contestée
  19. Étude 19 : La parabole des deux fils
  20. Étude 20 : La parabole du festin des noces
  21. Étude 21 : Les questions des étrangers au Messie Jésus
  22. Étude 22 : Les questions des pharisiens et des hérodiens
  23. Étude 23 : Les questions des pharisiens et des hérodiens
  24. Étude 24 : Les questions des docteurs de la loi
  25. Étude 25 : La Messianité de Jésus
  26. Étude 26 : Réquisitoire contre les responsables religieux
  27. Étude 27 : Le don de la pauvre veuve
  28. Étude 28 : L’incrédulité des Juifs
  29. Étude 29 : Les signes extraordinaires accompagnant la mort de Jésus
  30. Étude 30 : Daniel 5 – Le festin de Belshatzar : quand Babylone est pesée et jugée
  31. Étude 31 : Daniel 11 – Les guerres des rois et le temps de la fin (Version pédagogique)
  32. Étude 32 : Le rideau du temple ?
  33. Étude 33 : Le salaire de Judas ?
  34. Étude 34 : L’essor remarquable de l’Église primitive
  35. Étude 35 : L’arrestation des apôtres
  36. Étude 36 : La délivrance miraculeuse des apôtres
  37. Étude 37 : La recherche des prisonniers
  38. Étude 38 : La réaction surprenante des apôtres
  39. Étude 39 : Sadducéens
  40. Étude 40 : Les pharisiens
  41. Étude 41 : Le Sanhédrin
  42. Étude 42 : La source Deutéronomiste
  43. Étude 43 : La source Sacerdotale
  44. Étude 44 : Jeter la pierre

La vida de Jesús hasta los 12 años

  • Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista

    Este artículo describe el anuncio del nacimiento de Juan el Bautista, relatado exclusivamente en el Evangelio de Lucas, destacando la atención a los detalles históricos y el significado profético de Juan como precursor de Jesús.

    San Lucas 1.5-25 (Reina-Valera 1909) :
    HUBO en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á poner el incienso, entrando en el templo del Señor.Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del incienso.Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie á la derecha del altar del incienso.Y se turbó Zacarías viéndole, y cayó temor sobre él.Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan.Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento.Porque será grande delante de Dios, y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el seno de su madre.Y á muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos.Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido.Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en días.Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas.Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día que esto sea hecho, por cuanto no creíste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo.Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban de que él se detuviese en el templo.Y saliendo, no les podía hablar: y entendieron que había visto visión en el templo: y él les hablaba por señas, y quedó mudo.Y fué, que cumplidos los días de su oficio, se vino á su casa.Y después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se encubrió por cinco meses, diciendo:Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.
    Seguir leyendo
  • La purificación de María

    El artículo trata de la purificación de María tras nacer Jesús, un rito judío observado por José y María en el Templo de Jerusalén. Este acto de devoción y humildad, relatado en Lucas 2:22-24, muestra su fidelidad a la ley de Moisés pese a su modesta situación económica.

    Levítico 12.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:Habla á los hijos de Israel, diciendo: La mujer cuando concibiere y pariere varón, será inmunda siete días; conforme á los días que está separada por su menstruo, será inmunda.Y al octavo día circuncidará la carne de su prepucio.Mas ella permanecerá treinta y tres días en la sangre de su purgación: ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta que sean cumplidos los días de su purgación.Y si pariere hembra será inmunda dos semanas, conforme á su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.Y cuando los días de su purgación fueren cumplidos, por hijo ó por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino ó una tórtola para expiación, á la puerta del tabernáculo del testimonio, al sacerdote:Y él ofrecerá delante de Jehová, y hará expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere varón ó hembra.Y si no alcanzare su mano lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas ó dos palominos, uno para holocausto, y otro para expiación: y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
    Seguir leyendo
  • El encuentro con Simeón

    El encuentro de la Sagrada Familia con Simeón en el Templo de Jerusalén, según el Evangelio de Lucas, refuerza la conciencia de María y José sobre la misión divina de Jesús.

    San Lucas 2.25-35 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él.Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.Y vino por Espíritu al templo. Y cuando metieron al niño Jesús sus padres en el templo, para hacer por él conforme á la costumbre de la ley,Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz;Porque han visto mis ojos tu salvación,La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos;Luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él.Y los bendijo Simeón, y dijo á su madre María: He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel; y para señal á la que será contradicho;Y una espada traspasará tu alma de ti misma, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones.
    Seguir leyendo
  • El encuentro con Ana

    El artículo explora el encuentro entre la profetisa Ana y Jesús en el Templo, destacando su reconocimiento del Mesías y el impacto espiritual de su testimonio en los visitantes, en relación con las expectativas mesiánicas judías.

    San Lucas 2.36-38 (Reina-Valera 1909) :
    Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redención en Jerusalem.
    Seguir leyendo
  • El niño Jesús de 12 años en el Templo

    Este artículo trata del episodio del Evangelio de Lucas en el que Jesús, a los doce años, enseña en el Templo. Destaca la coexistencia de su conocimiento divino y su vida humana, y explica su crecimiento espiritual y físico. Lucas y los Evangelios omiten sus años de adolescencia, una elección destinada a subrayar su trayectoria divina en una vida corriente.

    San Lucas 2.41-52 (Reina-Valera 1909) :
    E iban sus padres todos los años á Jerusalem en la fiesta de la Pascua.Y cuando fué de doce años, subieron ellos á Jerusalem conforme á la costumbre del día de la fiesta.Y acabados los días, volviendo ellos, se quedó el niño Jesús en Jerusalem, sin saberlo José y su madre.Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y entre los conocidos:Mas como no le hallasen, volvieron á Jerusalem buscándole.Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles.Y todos los que le oían, se pasmaban de su entendimiento y de sus respuestas.Y cuando le vieron, se maravillaron; y díjole su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor.Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar?Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.Y descendió con ellos, y vino á Nazaret, y estaba sujeto á ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.
    Seguir leyendo

El ministerio de Juan el Bautista

  • Los mercaderes expulsados del Templo

    La perícopa 39 estudia el episodio de la purificación del Templo por Jesús, tal como lo relata Juan (Juan 2,14-22). El autor defiende la tesis de dos acontecimientos distintos separados por tres años. El primero se sitúa durante la primera Pascua del ministerio de Jesús (7 de abril del año 30). El artículo explora el contexto histórico del Templo herodiano, el papel de Caifás y del Sanedrín y dos enseñanzas clave: el celo de Jesús por la casa de Dios y el anuncio profético de su resurrección.

    San Mateo 12.40 (Reina-Valera 1909) :
    Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
    Seguir leyendo

Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • La fiesta de los Tabernáculos

    La perícopa 206 trata de la fiesta de los Tabernáculos (Sucot), relatada únicamente por Juan (7,2-10). Jesús decide subir en secreto a Jerusalén en octubre del año 32 d. C., seis meses antes de su arresto. Juan revela la tensión con las autoridades religiosas y la incredulidad de los hermanos de Jesús, elementos ausentes de los sinópticos.

    Juan 7.10 (Reina-Valera 1909) :
    Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto.
    Seguir leyendo
  • Enseñanza del Mesías Jesús en el templo

    Durante la fiesta de los Tabernáculos, en octubre del año 32, el Mesías Jesús enseña en el templo de Jerusalén con una autoridad que asombra a la multitud e indigna a los fariseos. Juan 7.14-24 relata este episodio único en el que Jesús afirma que su enseñanza viene de Dios y defiende una sanación en sábado con una rigurosa argumentación bíblica. La hostilidad de las autoridades religiosas se intensifica.

    San Lucas 13.10-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba en una sinagoga en sábado.Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.Y respondiendo el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía: Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en día de sábado.Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.
    Seguir leyendo
  • Instrucción sobre la oración

    La perícopa PER224 presenta la instrucción de Jesús sobre la oración, dada en el monte de los Olivos en diciembre del año 32. Apoyándose en Mateo 6.9-13 y Lucas 11.1-4, examina el Padrenuestro en dos contextos distintos. Lucas sitúa el episodio cerca de Jerusalén, después de la visita a Betania y antes de la curación de un endemoniado. Los discípulos, algunos de los cuales habían seguido a Juan el Bautista, piden a Jesús que les enseñe a orar.

    San Lucas 11.1-4 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos á todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del malo.
    Seguir leyendo
  • Recuerdo de la matanza de los galileos por Pilato

    La perícopa PER229 (Lucas 13,1-5) relata cómo unos testigos de una comida fariseo interpelan a Jesús a propósito de la matanza de galileos por Pilato. Jesús se niega a ver en ello un castigo divino y llama al arrepentimiento personal, citando también la caída de la torre de Siloé. Enseña que la muerte es la suerte común de todos, y que solo el arrepentimiento abre el acceso al Reino de Dios.

    San Lucas 13.5 (Reina-Valera 1909) :
    No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis asimismo.
    Seguir leyendo
  • Lamento sobre Jerusalén

    El Lamento sobre Jerusalén (Mt 23.37-39; Lc 13.34-35) muestra a Jesús llorando por la ciudad santa, pocos días antes de su Pasión. A través de la metáfora de la gallina que protege a sus polluelos, expresa el amor divino rechazado, condena el asesinato de los profetas y anuncia la desolación del Templo, dejando abierta al mismo tiempo una esperanza de reconciliación final.

    San Lucas 13.34-35 (Reina-Valera 1909) :
    ¡Jerusalem, Jerusalem! que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti: ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina sus pollos debajo de sus alas, y no quisiste!He aquí, os es dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis, hasta que venga tiempo cuando digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.
    Seguir leyendo

Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas

  • Las diez vírgenes

    La parábola de la higuera que echa brotes, relatada en Mateo, Marcos y Lucas, invita a los discípulos a leer las señales de los tiempos con vigilancia y esperanza. Así como los brotes anuncian el verano, los acontecimientos del mundo anuncian el regreso del Mesías. La palabra de Jesús, segura y eterna, garantiza el cumplimiento de todas sus promesas acerca del Reino de Dios.

    San Lucas 21.29-33 (Reina-Valera 1909) :
    Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.
    Seguir leyendo

La última semana antes del arresto

  • El regreso a Betania

    Tras su entrada triunfal en Jerusalén, Jesús sale de la ciudad al anochecer para regresar a Betania con sus doce discípulos, entre ellos Judas. Relatado principalmente por Marcos (11.11) y Mateo (21.17), este episodio, situado el domingo 27 de marzo del año 33, ilustra el ritmo de la última semana: los días en el Templo, las noches cerca de Betania. Los discípulos aprovechan estos trayectos para preguntar a su Maestro por el significado de sus actos mesiánicos.

    Marcos 11.11 (Reina-Valera 1909) :
    Y entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.
    Seguir leyendo
  • Purificación del Templo por segunda vez

    La segunda purificación del Templo por Jesús, el lunes 28 de marzo del año 33, es un acto profético y simbólico. Al expulsar a los vendedores del atrio de los gentiles y citar a Isaías y Jeremías, Jesús denuncia la corrupción del culto, afirma su autoridad mesiánica y anuncia el juicio venidero sobre el Templo. Este acontecimiento precipita la decisión de los jefes religiosos de darle muerte.

    San Mateo 21.12-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas;Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.
    Seguir leyendo
  • Curación de ciegos y cojos

    Después de la purificación del Templo, Jesús sana a ciegos y cojos en el atrio, el lunes 28 de marzo del año 33. Solo Mateo relata este episodio. La multitud y los niños lo aclaman como Hijo de David, mientras que los sumos sacerdotes y los escribas, cada vez más hostiles, se indignan ante estas manifestaciones mesiánicas. Este episodio ilustra el contraste entre la fe del pueblo sencillo y el rechazo de las autoridades religiosas.

    Juan 11.47-53 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación.Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.
    Seguir leyendo
  • Enseñanza diaria en el Templo

    La perícopa 286 describe la enseñanza diaria de Jesús en el Templo de Jerusalén durante la semana de la Pascua (lunes 28 de marzo del año 33). Basada principalmente en Lucas 19,47-48, presenta la creciente oposición entre las multitudes admiradas y las autoridades religiosas hostiles — escribas, sumos sacerdotes, saduceos y fariseos — que buscan acallar a Jesús, cuyo mensaje del Reino de Dios amenaza su poder establecido.

    San Lucas 19.47-48 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba cada día en el templo; mas los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.
    Seguir leyendo
  • El regreso de nuevo a Betania

    PER287 describe el regreso de Jesús y sus discípulos a Betania tras una jornada en el Templo de Jerusalén, el lunes 28 de marzo del año 33. Atestiguado principalmente por Marcos 11.19, este episodio esclarece la rutina nocturna del grupo en torno a Marta, María y Lázaro. El artículo aborda la hospitalidad repartida, el papel de las mujeres, los viajes de ida y vuelta diarios entre Betania y Jerusalén, y la incomprensión de los discípulos ante los anuncios de la Pasión.

    Marcos 11.19 (Reina-Valera 1909) :
    Mas como fué tarde, Jesús salió de la ciudad.
    Seguir leyendo
  • La autoridad del Mesías Jesús puesta en entredicho

    En el Templo de Jerusalén, los jefes religiosos cuestionan públicamente la autoridad de Jesús. Con una hábil contrapregunta sobre el bautismo de Juan, los reduce al silencio y pone al descubierto su mala fe. Este episodio sinóptico (Mt 21.23-27; Mr 11.27-33; Lc 20.1-8) ilustra la creciente oposición de las autoridades al Mesías durante su última semana antes del arresto.

    San Mateo 21.23-27 (Reina-Valera 1909) :
    Y como vino al templo, llegáronse á él cuando estaba enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo, diciendo: ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad?Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os preguntaré una palabra, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago esto.El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué pues no le creísteis?Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen á Juan por profeta.Y respondiendo á Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Ni yo os digo con qué autoridad hago esto.
    Seguir leyendo
  • La parábola de los dos hijos

    La parábola de los dos hijos (Mt 21,28-32), relatada únicamente por Mateo, se sitúa en el Templo de Jerusalén durante la última semana de Jesús. Contrapone dos actitudes: prometer sin actuar frente a negarse y luego obedecer. Jesús desenmascara en ella la hipocresía de los jefes religiosos y anuncia que los pecadores arrepentidos entran antes que ellos en el Reino. Un llamado universal a la humildad y al arrepentimiento sincero.

    Marcos 12.37 (Reina-Valera 1909) :
    Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde, pues, es su hijo? Y los que eran del común del pueblo le oían de buena gana.
    Seguir leyendo
  • La parábola del banquete de bodas

    La parábola del banquete de bodas (Mt 22,1-14 ; Lc 14,15-24) enseña que Dios invita a todos los hombres a su Reino, pero que rechazar esta invitación acarrea un juicio grave. Pronunciada en el Templo de Jerusalén el martes de la semana de la Pasión, anuncia proféticamente la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. El hombre sin traje de bodas recuerda que entrar en el Reino exige una transformación espiritual auténtica, recibida por la fe en Cristo.

    Romanos 13.14 (Reina-Valera 1909) :
    Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.
    Seguir leyendo
  • Las preguntas de los extranjeros al Mesías Jesús

    Episodio exclusivo de Juan (Juan 12.20-50), situado el martes santo en el atrio de los gentiles. Unos griegos piden ver a Jesús, lo que desencadena el anuncio de la hora de su glorificación. Mediante la imagen del grano de trigo, Jesús revela que su muerte es fuente de vida universal. La cruz se presenta como una elevación gloriosa que atrae a todos los hombres hacia él y abre la salvación a todas las naciones.

    Juan 17.1 (Reina-Valera 1909) :
    ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti;
    Seguir leyendo
  • Las preguntas de los fariseos y de los herodianos

    Fariseos y herodianos intentan tender una trampa a Jesús preguntándole si hay que pagar el impuesto al César. Su respuesta —«Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios»— frustra la trampa y establece la distinción fundamental entre la autoridad civil y la soberanía divina, recordando que el hombre, que lleva la imagen de Dios, le pertenece por entero.

    San Mateo 22.15-22 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces, idos los Fariseos, consultaron cómo le tomarían en alguna palabra.Y envían á él los discípulos de ellos, con los Herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, porque no tienes acepción de persona de hombres.Dinos pues, ¿qué te parece? ¿es lícito dar tributo á César, ó no?Mas Jesús, entendida la malicia de ellos, les dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario.Entonces les dice: ¿Cúya es esta figura, y lo que está encima escrito?Dícenle: De César. Y díceles: Pagad pues á César lo que es de César, y á Dios lo que es de Dios.Y oyendo esto, se maravillaron; y dejándole se fueron.
    Seguir leyendo
  • Las preguntas de los fariseos y de los herodianos

    En el Templo de Jerusalén, los saduceos intentan tender una trampa a Jesús con una pregunta sobre la resurrección que involucra a una mujer que tuvo siete maridos. Jesús responde revelando su ignorancia de las Escrituras y del poder de Dios: en la vida futura ya no se casan. Prueba la resurrección desde la Torá citando Éxodo 3.6: Dios es el Dios de los vivos, no de los muertos. Sus adversarios quedan reducidos al silencio.

    Marcos 1.22 (Reina-Valera 1909) :
    Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.
    Seguir leyendo
  • Las preguntas de los doctores de la ley

    Durante la última semana antes de su Pasión, Jesús es interrogado por doctores de la Ley sobre el mayor mandamiento. Resume toda la Ley en dos principios: amar a Dios y amar al prójimo. Un escriba sincero reconoce lo acertado de esta respuesta, y Jesús le declara que no está lejos del Reino. El artículo matiza la visión del fariseísmo e invita a una fe vivida en el amor y no en el legalismo.

    Marcos 15.43 (Reina-Valera 1909) :
    José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
    Seguir leyendo
  • La mesianidad de Jesús

    En el atrio del Templo de Jerusalén, el martes anterior a su Pasión, Jesús interroga a los fariseos sobre la identidad del Mesías. Al citar el Salmo 110, revela que el Mesías es a la vez Hijo de David según la carne y Señor eterno según su divinidad, y deja confundidos a sus adversarios, que se quedan sin respuesta. Una afirmación cristológica fundamental sobre la doble naturaleza de Jesús.

    Juan 18.36 (Reina-Valera 1909) :
    Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí.
    Seguir leyendo
  • Requisitoria contra los líderes religiosos

    En el atrio del Templo de Jerusalén, el miércoles anterior a su Pasión, Jesús pronuncia una severa requisitoria contra los escribas y los fariseos. A través de ocho proclamaciones de ‘¡Ay de vosotros!’, denuncia su hipocresía, su orgullo y su religión de fachada, al tiempo que expresa un profundo dolor por Jerusalén. Llama a sus discípulos a una fe auténtica, humilde y al servicio de los demás.

    San Mateo 23.1-39 (Reina-Valera 1909) :
    ENTONCES habló Jesús á las gentes y á sus discípulos,Diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos:Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen.Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; mas ni aun con su dedo las quieren mover.Antes, todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;Y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas;Y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabbí, Rabbí.Mas vosotros, no queráis ser llamados Rabbí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo; y todos vosotros sois hermanos.Y vuestro padre no llaméis á nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el cual está en los cielos.Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.Porque el que se ensalzare, será humillado; y el que se humillare, será ensalzado.Mas ¡ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entráis, ni á los que están entrando dejáis entrar.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque coméis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración: por esto llevaréis más grave juicio.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque rodeáis la mar y la tierra por hacer un prosélito; y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del infierno doble más que vosotros.¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Cualquiera que jurare por el templo es nada; mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es.¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, ó el templo que santifica al oro?Y: Cualquiera que jurare por el altar, es nada; mas cualquiera que jurare por el presente que está sobre él, deudor es.¡Necios y ciegos! porque, ¿cuál es mayor, el presente, ó el altar que santifica al presente?Pues el que jurare por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él;Y el que jurare por el templo, jura por él, y por Aquél que habita en él;Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por Aquél que está sentado sobre él.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello!¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia.¡Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio!¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad.Así también vosotros de fuera, á la verdad, os mostráis justos á los hombres; mas de dentro, llenos estáis de hipocresía é iniquidad.¡Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos,Y decís: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas.Así que, testimonio dais á vosotros mismos, que sois hijos de aquellos que mataron á los profetas.¡Vosotros también henchid la medida de vuestros padres!¡Serpientes, generación de víboras! ¿cómo evitaréis el juicio del infierno?Por tanto, he aquí, yo envío á vosotros profetas, y sabios, y escribas: y de ellos, á unos mataréis y crucificaréis, y á otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad:Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar.De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.¡Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, y apedreas á los que son enviados á ti! ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!He aquí vuestra casa os es dejada desierta.Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.
    Seguir leyendo
  • La ofrenda de la viuda pobre

    En el Templo de Jerusalén, Jesús observa a una viuda pobre echar dos monedas pequeñas en el tesoro, todo lo que posee. A diferencia de los ricos, que dan de lo que les sobra con ostentación, ella ofrece todo su sustento. Jesús declara que ha dado más que todos los demás, invirtiendo los criterios humanos de valor. Este relato, referido por Marcos (12.41-44) y Lucas (21.1-4), enseña que la verdadera generosidad no se mide por la cantidad dada, sino por la disposición del corazón y el sacrificio realizado.

    San Lucas 21.1-4 (Reina-Valera 1909) :
    Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
    Seguir leyendo
  • La incredulidad de los judíos

    La perícopa 300 trata de la incredulidad de los judíos ante las señales realizadas por Jesús, episodio relatado únicamente por Juan (Jn 12,37-50), situado en el Templo de Jerusalén el miércoles 30 de marzo del año 33. En contraste, la ofrenda de la pobre viuda ilustra la fe auténtica. Jesús invierte los criterios humanos: la verdadera generosidad no se mide por la cantidad dada, sino por la disposición del corazón, que ofrece a Dios todo lo que uno es.

    Juan 12.37-50 (Reina-Valera 1909) :
    Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creían en él.Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído á nuestro dicho? ¿y el brazo del Señor, á quién es revelado?Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías:Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; porque no vean con los ojos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.Estas cosas dijo Isaías cuando vió su gloria, y habló de él.Con todo eso, aun de los príncipes, muchos creyeron en él; mas por causa de los Fariseos no lo confesaban, por no ser echados de la sinagoga.Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;Y el que me ve, ve al que me envió.Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo.El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.Porque yo no he hablado de mí mismo: mas el Padre que me envió, él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que, lo que yo hablo, como el Padre me lo ha dicho, así hablo.
    Seguir leyendo

El último día hasta la crucifixión

  • Las señales extraordinarias que acompañaron la muerte de Jesús

    A la muerte de Jesús en el Gólgota se producen varias señales extraordinarias: el velo del Templo se rasga de arriba abajo, simbolizando el acceso directo a Dios; un terremoto sacude la región; las rocas se parten y los sepulcros se abren. Estos fenómenos, relatados sobre todo por Mateo, significan el fin de la antigua alianza, el advenimiento de una nueva y la victoria de Cristo sobre la muerte, confirmada por la confesión del centurión romano.

    San Mateo 27.51-54 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron;Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;Y salidos de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron á la santa ciudad, y aparecieron á muchos.Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.
    Seguir leyendo

La revelación de Daniel

  • Daniel 5 – El banquete de Belsasar: cuando Babilonia es pesada y juzgada

    Daniel 5 relata la caída de Babilonia bajo el reinado de Belsasar, que profana los vasos sagrados. Una misteriosa inscripción, interpretada por Daniel, predice el fin del reino. Dios juzga a los poderes humanos, lo que ilustra la arrogancia de Belsasar.

    Daniel 5.1-30 (Reina-Valera 1909) :
    EL rey Belsasar hizo un gran banquete á mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino.Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalem; para que bebiesen con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y bebieron con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.Bebieron vino, y alabaron á los dioses de oro y de plata, de metal, de hierro, de madera, y de piedra.En aquella misma hora salieron unos dedos de mano de hombre, y escribían delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la palma de la mano que escribía.Entonces el rey se demudó de su color, y sus pensamientos lo turbaron, y desatáronse las ceñiduras de sus lomos, y sus rodillas se batían la una con la otra.El rey clamó en alta voz que hiciesen venir magos, Caldeos, y adivinos. Habló el rey, y dijo á los sabios de Babilonia: Cualquiera que leyere esta escritura, y me mostrare su declaración, será vestido de púrpura, y tendrá collar de oro á su cuello; y en el reino se enseñoreará el tercero.Entonces fueron introducidos todos los sabios del rey, y no pudieron leer la escritura, ni mostrar al rey su declaración.Entonces el rey Belsasar fué muy turbado, y se le mudaron sus colores y alteráronse sus príncipes.La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró á la sala del banquete. Y habló la reina, y dijo: Rey, para siempre vive, no te asombren tus pensamientos, ni tus colores se demuden:En tu reino hay un varón, en el cual mora el espíritu de los dioses santos; y en los días de tu padre se halló en él luz é inteligencia y sabiduría, como ciencia de los dioses: al cual el rey Nabucodonosor, tu padre, el rey tu padre constituyó príncipe sobre todos los magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos:Por cuanto fué hallado en él mayor espíritu, y ciencia, y entendimiento, interpretando sueños, y declarando preguntas, y deshaciendo dudas, es á saber, en Daniel; al cual el rey puso por nombre Beltsasar. Llámese pues ahora á Daniel, y él mostrará la declaración.Entonces Daniel fué traído delante del rey. Y habló el rey, y dijo á Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea?Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, y entendimiento y mayor sabiduría.Y ahora fueron traídos delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su interpretación: pero no han podido mostrar la declaración del negocio.Yo pues he oído de ti que puedes declarar las dudas, y desatar dificultades. Si ahora pudieres leer esta escritura, y mostrarme su interpretación, serás vestido de púrpura, y collar de oro tendrás en tu cuello, y en el reino serás el tercer señor.Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y tus presentes dalos á otro. La escritura yo la leeré al rey, y le mostraré la declaración.El altísimo Dios, oh rey, dió á Nabucodonosor tu padre el reino, y la grandeza, y la gloria, y la honra:Y por la grandeza que le dió, todos los pueblos, naciones, y lenguas, temblaban y temían delante de él. Los que él quería mataba, y daba vida á los que quería: engrandecía á los que quería, y á los que quería humillaba.Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fué depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria:Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada. Hierba le hicieron comer, como á buey, y su cuerpo fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios se enseñorea del reino de los hombres, y que pondrá sobre él al que quisiere.Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto:Antes contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, é hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus príncipes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos: demás de esto, á dioses de plata y de oro, de metal, de hierro, de madera, y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben, diste alabanza: y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.Entonces de su presencia fué enviada la palma de la mano que esculpió esta escritura.Y la escritura que esculpió es: MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN.La declaración del negocio es: MENE: Contó Dios tu reino, y halo rematado.TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto.PERES: Tu reino fué rompido, y es dado á Medos y Persas.Entonces, mandándolo Belsasar, vistieron á Daniel de púrpura, y en su cuello fué puesto un collar de oro, y pregonaron de él que fuese el tercer señor en el reino.La misma noche fué muerto Belsasar, rey de los Caldeos.
    Seguir leyendo
  • Daniel 11 – Las guerras de los reyes y el tiempo del fin (Versión pedagógica)

    Daniel 11 detalla profecías sobre conflictos históricos, entre ellos Antíoco IV, y prefigura tensiones futuras. A pesar de las persecuciones, se destaca la fidelidad a Dios.

    Seguir leyendo

Las contradicciones

  • ¿El velo del templo?

    Este artículo trata de la supuesta contradicción sobre el momento de la muerte de Jesús y el rasgamiento del velo del Templo. Los autores de los Evangelios, Mateo, Marcos y Lucas, no buscan la cronología precisa, sino que subrayan simbólicamente la apertura hacia la presencia divina.

    Marcos 15.37-38 (Reina-Valera 1909) :
    Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.
    Seguir leyendo
  • ¿El sueldo de Judas?

    El artículo analiza una contradicción aparente en la Biblia sobre el uso del dinero de Judas. Los Evangelios muestran dos perspectivas sobre la responsabilidad y la atribución de la compra de un campo, y subrayan que no hay una verdadera contradicción, sino un relato coherente y más simbólico que literal.

    San Mateo 27.5 (Reina-Valera 1909) :
    Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.
    Seguir leyendo

Ministerio de Pedro

  • El notable crecimiento de la Iglesia primitiva

    El artículo ADA018 comenta Hechos 5.12-16, que describe el auge de la Iglesia primitiva en Jerusalén en la primavera del año 33. Los apóstoles realizan milagros públicamente en el pórtico de Salomón, la Iglesia crece en número, con hombres y mujeres por igual, y la reputación de los apóstoles aumenta entre el pueblo, a pesar del temor suscitado por el juicio de Ananías y Safira. El pasaje establece un fuerte paralelo con el ministerio de Jesús.

    San Lucas 6.17-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano, y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para ser sanados de sus enfermedades;Y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos: y estaban curados.Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos.
    Seguir leyendo
  • El arresto de los apóstoles

    El artículo ADA019 comenta Hechos 5.17-18: ante el notable crecimiento de la Iglesia en Jerusalén, el sumo sacerdote y los saduceos, movidos por los celos, hacen arrestar a los apóstoles. Lucas muestra que, a pesar de la oposición de las autoridades religiosas, la obra de Cristo continúa por la acción del Espíritu Santo, cumpliendo la promesa de Hechos 1.8.

    Hechos 4.14-16 (Reina-Valera 1909) :
    Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba con ellos, no podían decir nada en contra.Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y conferían entre sí,Diciendo: ¿Qué hemos de hacer á estos hombres? porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria á todos los que moran en Jerusalem, y no lo podemos negar.
    Seguir leyendo
  • La liberación milagrosa de los apóstoles

    Este artículo analiza la liberación milagrosa de los apóstoles (Hechos 5.19-21) en Jerusalén en la primavera del año 33. Arrestados por el sumo sacerdote y los saduceos, los apóstoles son librados de la cárcel por un ángel durante la noche. Lucas relata este milagro con sobriedad, subrayando su significado teológico y sus paralelos con el Antiguo Testamento. El ángel encomienda a los apóstoles liberados la misión de anunciar en el Templo «todas las palabras de esta vida», expresión que designa el mensaje de salvación en Jesucristo.

    Hechos 12.6-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel.Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos.Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Rodéate tu ropa, y sígueme.Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, mas pensaba que veía visión.Y como pasaron la primera y la segunda guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de él.Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.
    Seguir leyendo
  • La búsqueda de los presos

    Análisis de Hechos 5.21-26: tras la liberación milagrosa de los apóstoles, el Sanedrín descubre las celdas vacías. Lucas pone de relieve la perplejidad de las autoridades religiosas, el desconcierto del jefe de la guardia del Templo y el temor a una reacción popular. A pesar de lo inexplicable, los jefes religiosos persisten en su oposición y ordenan un segundo arresto, lo que ilustra la soberanía de Dios sobre toda oposición humana.

    Hechos 5.25 (Reina-Valera 1909) :
    Pero viniendo uno, dióles esta noticia: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo.
    Seguir leyendo
  • La reacción sorprendente de los apóstoles

    Tras ser azotados por el Sanedrín, los apóstoles reaccionan de manera sorprendente, gozándose de haber sido tenidos por dignos de sufrir por el nombre de Jesús. Lejos de desanimarse, continúan cada día su ministerio en el Templo y en las casas, enseñando y anunciando la buena noticia. Lucas muestra que las persecuciones, lejos de detener el Evangelio, contribuyen paradójicamente a su avance.

    Juan 15.18-20 (Reina-Valera 1909) :
    Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á vosotros.Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo.Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
    Seguir leyendo

Notas históricas

  • Saduceos

    Los saduceos eran un grupo aristocrático y sacerdotal del judaísmo antiguo (200 a. C. – 70 d. C.), que controlaba el Templo de Jerusalén y el Sanedrín. Aceptaban únicamente el Pentateuco, negaban la resurrección de los muertos y la existencia de los ángeles. Presentes quince veces en el Nuevo Testamento, desempeñaron un papel clave en la condena de Jesús, especialmente a través de Caifás y Ana. Su desaparición coincide con la destrucción del Templo en el año 70 d. C.

    Hechos 23.6 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Pablo, sabiendo que la una parte era de Saduceos, y la otra de Fariseos, clamó en el concilio: Varones hermanos, yo soy Fariseo, hijo de Fariseo: de la esperanza y de la resurrección de los muertos soy yo juzgado.
    Seguir leyendo
  • Los fariseos

    Los fariseos, surgidos tras la revuelta de los macabeos (165 a. C.), fueron un grupo religioso influyente del judaísmo antiguo. Apegados a la Torá escrita y oral, creían en la resurrección y permanecían cerca del pueblo. Aunque a menudo estuvieron en conflicto con Jesús en los Evangelios, dieron sin embargo figuras como Nicodemo y José de Arimatea. Sus enseñanzas fundaron el judaísmo rabínico tras la destrucción del Templo en el año 70 d. C.

    Juan 3.1-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Porque no envió Dios á su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
    Seguir leyendo
  • El Sanedrín

    El Sanedrín era la máxima instancia religiosa, judicial y legislativa del judaísmo del Segundo Templo (siglo II a. C. – 70 d. C.). Compuesto por 71 miembros y con sede en Jerusalén, interpretaba la Torá, arbitraba los litigios importantes y supervisaba el calendario hebreo. Mencionado en los Evangelios y descrito por la literatura rabínica, desaparece después del año 70 d. C., pero su modelo sigue inspirando la organización y el pensamiento jurídico judíos.

    Seguir leyendo
  • La fuente deuteronomista

    La fuente deuteronomista (D) es una de las cuatro fuentes hipotéticas de la Torá según la hipótesis documental. Asociada al libro de Deuteronomio, se distingue por un estilo homilético, una teología del pacto y su insistencia en la centralización del culto en Jerusalén. Fechada en el siglo VII a. C., está vinculada a las reformas religiosas del rey Josías e influye también en los libros históricos, de Josué a 2 Reyes.

    1 Samuel 1.1 (Reina-Valera 1909) :
    HUBO un varón de Ramathaim de Sophim, del monte de Ephraim, que se llamaba Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Thohu, hijo de Suph, Ephrateo.
    Seguir leyendo
  • La fuente sacerdotal

    La fuente sacerdotal (P) es una de las cuatro fuentes hipotéticas de la Torá según la hipótesis documental. Caracterizada por un estilo formal y repetitivo, hace hincapié en los rituales, las leyes de pureza, las genealogías y las ceremonias de culto. Presenta a Dios como trascendente y majestuoso. Fechada en el exilio babilónico o en el período posexílico (siglos VI-V a. C.), habría sido redactada por sacerdotes del Templo de Jerusalén. Su validez sigue siendo debatida entre los investigadores contemporáneos.

    Números 1-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABLÓ Jehová á Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo del testimonio, en el primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:Tomad el encabezamiento de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas:De veinte años arriba, todos los que pueden salir á la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus cuadrillas.Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno cabeza de la casa de sus padres.Y estos son los nombres de los varones que estarán con vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.De Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai.De Judá, Naasón hijo de Aminadab.De Issachâr, Nathanael hijo de Suar.De Zabulón, Eliab hijo de Helón.De los hijos de José: de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.De Benjamín, Abidán hijo de Gedeón.De Dan, Ahiezer hijo de Ammisaddai.De Aser, Phegiel hijo de Ocrán.De Gad, Eliasaph hijo de Dehuel.De Nephtalí, Ahira hijo de Enán.Estos eran los nombrados de la congregación, príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares de Israel.Tomó pues Moisés y Aarón á estos varones que fueron declarados por sus nombres:Y juntaron toda la congregación en el primero del mes segundo, y fueron reunidos sus linajes, por las casas de sus padres, según la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, por sus cabezas,Como Jehová lo había mandado á Moisés; y contólos en el desierto de Sinaí.Y los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Rubén, fueron cuarenta y seis mil y quinientos.De los hijos de Simeón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, los contados de ellos conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Simeón, cincuenta y nueve mil y trescientos.De los hijos de Gad, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Gad, cuarenta y cinco mil seiscientos y cincuenta.De los hijos de Judá, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Judá, setenta y cuatro mil y seiscientos.De los hijos de Issachâr, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Issachâr, cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos.De los hijos de Zabulón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Zabulón, cincuenta y siete mil y cuatrocientos.De los hijos de José: de los hijos de Ephraim, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Ephraim, cuarenta mil y quinientos.De los hijos de Manasés, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Manasés, treinta y dos mil y doscientos.De los hijos de Benjamín, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Benjamín, treinta y cinco mil y cuatrocientos.De los hijos de Dan, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Dan, sesenta y dos mil y setecientos.De los hijos de Aser, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Aser, cuarenta y un mil y quinientos.De los hijos de Nephtalí, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;Los contados de ellos, de la tribu de Nephtalí, cincuenta y tres mil y cuatrocientos.Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés y Aarón, con los príncipes de Israel, que eran doce, uno por cada casa de sus padres.Y fueron todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra en Israel;Fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos y cincuenta.Pero los Levitas no fueron contados entre ellos según la tribu de sus padres.Porque habló Jehová á Moisés, diciendo:Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel:Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo.Y cuando el tabernáculo partiere, los Levitas lo desarmarán; y cuando el tabernáculo parare, los Levitas lo armarán: y el extraño que se llegare, morirá.Y los hijos de Israel asentarán sus tiendas cada uno en su escuadrón, y cada uno junto á su bandera, por sus cuadrillas;Mas los Levitas asentarán las suyas alrededor del tabernáculo del testimonio, y no habrá ira sobre la congregación de los hijos de Israel: y los Levitas tendrán la guarda del tabernáculo del testimonio.E hicieron los hijos de Israel conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés; así lo hicieron.Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Los hijos de Israel acamparán cada uno junto á su bandera, según las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del tabernáculo del testimonio acamparán.Estos acamparán al levante, al oriente: la bandera del ejército de Judá, por sus escuadrones; y el jefe de los hijos de Judá, Naasón hijo de Aminadab:Su hueste, con los contados de ellos, setenta y cuatro mil y seiscientos.Junto á él acamparán los de la tribu de Issachâr: y el jefe de los hijos de Issachâr, Nathanael hijo de Suar;Y su hueste, con sus contados, cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos:Y la tribu de Zabulón: y el jefe de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón;Y su hueste, con sus contados, cincuenta y siete mil y cuatrocientos.Todos los contados en el ejército de Judá, ciento ochenta y seis mil y cuatrocientos, por sus escuadrones, irán delante.La bandera del ejército de Rubén al mediodía, por sus escuadrones: y el jefe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de Sedeur;Y su hueste, sus contados, cuarenta y seis mil y quinientos.Y acamparán junto á él los de la tribu de Simeón: y el jefe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai;Y su hueste, con los contados de ellos, cincuenta y nueve mil y trescientos:Y la tribu de Gad: y el jefe de los hijos de Gad, Eliasaph hijo de Rehuel;Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta y cinco mil seiscientos y cincuenta.Todos los contados en el ejército de Rubén, ciento cincuenta y un mil cuatrocientos y cincuenta, por sus escuadrones, irán los segundos.Luego irá el tabernáculo del testimonio, el campo de los Levitas en medio de los ejércitos: de la manera que asientan el campo, así caminarán, cada uno en su lugar, junto á sus banderas.La bandera del ejército de Ephraim por sus escuadrones, al occidente: y el jefe de los hijos de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud;Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta mil y quinientos.Junto á él estará la tribu de Manasés; y el jefe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur;Y su hueste, con los contados de ellos, treinta y dos mil y doscientos:Y la tribu de Benjamín: y el jefe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeón;Y su hueste, con los contados de ellos, treinta y cinco mil y cuatrocientos.Todos los contados en el ejército de Ephraim, ciento ocho mil y ciento, por sus escuadrones, irán los terceros.La bandera del ejército de Dan estará al aquilón, por sus escuadrones: y el jefe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisaddai;Y su hueste, con los contados de ellos, sesenta y dos mil y setecientos.Junto á él acamparán los de la tribu de Aser: y el jefe de los hijos de Aser, Phegiel hijo de Ocrán;Y su hueste, con los contados de ellos, cuarenta y un mil y quinientos:Y la tribu de Nephtalí: y el jefe de los hijos de Nephtalí, Ahira hijo de Enán;Y su hueste, con los contados de ellos, cincuenta y tres mil y cuatrocientos.Todos los contados en el ejército de Dan, ciento cincuenta y siete mil y seiscientos: irán los postreros tras sus banderas.Estos son los contados de los hijos de Israel, por las casas de sus padres: todos los contados por ejércitos, por sus escuadrones, seiscientos tres mil quinientos y cincuenta.Mas los Levitas no fueron contados entre los hijos de Israel; como Jehová lo mandó á Moisés.E hicieron los hijos de Israel conforme á todas las cosas que Jehová mandó á Moisés; así asentaron el campo por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias, según las casas de sus padres.Y ESTAS son las generaciones de Aarón y de Moisés, desde que Jehová habló á Moisés en el monte de Sinaí.Y estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito, y Abiú, Eleazar, é Ithamar.Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos; cuyas manos él hinchió para administrar el sacerdocio.Mas Nadab y Abiú murieron delante de Jehová, cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová, en el desierto de Sinaí: y no tuvieron hijos: y Eleazar é Ithamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su padre.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Haz llegar á la tribu de Leví, y hazla estar delante del sacerdote Aarón, para que le ministren;Y desempeñen su cargo, y el cargo de toda la congregación delante del tabernáculo del testimonio, para servir en el ministerio del tabernáculo;Y guarden todas las alhajas del tabernáculo del testimonio, y lo encargado á ellos de los hijos de Israel, y ministren en el servicio del tabernáculo.Y darás los Levitas á Aarón y á sus hijos: le son enteramente dados de entre los hijos de Israel.Y constituirás á Aarón y á sus hijos, para que ejerzan su sacerdocio: y el extraño que se llegare, morirá.Y habló Jehová á Moisés, diciendo:Y he aquí yo he tomado los Levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos que abren la matriz entre los hijos de Israel; serán pues míos los Levitas:Porque mío es todo primogénito; desde el día que yo maté todos los primogénitos en la tierra de Egipto, yo santifiqué á mí todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales: míos serán: Yo Jehová.Y Jehová habló á Moisés en el desierto de Sinaí, diciendo:Cuenta los hijos de Leví por las casas de sus padres, por sus familias: contarás todos los varones de un mes arriba.Y Moisés los contó conforme á la palabra de Jehová, como le fué mandado.Y los hijos de Leví fueron estos por sus nombres: Gersón, y Coath, y Merari.Y los nombres de los hijos de Gersón, por sus familias, estos: Libni, y Simei.Y los hijos de Coath, por sus familias: Amram, é Izhar, y Hebrón, y Uzziel.Y los hijos de Merari, por sus familias: Mahali, y Musi. Estas, las familias de Leví, por las casas de sus padres.De Gersón, la familia de Libni y la de Simei: estas son las familias de Gersón.Los contados de ellos conforme á la cuenta de todos los varones de un mes arriba, los contados de ellos, siete mil y quinientos.Las familias de Gersón asentarán sus tiendas á espaldas del tabernáculo, al occidente;Y el jefe de la casa del padre de los Gersonitas, Eliasaph hijo de Lael.A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo del testimonio, estará el tabernáculo, y la tienda, y su cubierta, y el pabellón de la puerta del tabernáculo del testimonio,Y las cortinas del atrio, y el pabellón de la puerta del atrio, que está junto al tabernáculo y junto al altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo su servicio.Y de Coath, la familia Amramítica, y la familia Izeharítica, y la familia Hebronítica, y la familia Ozielítica: estas son las familias Coathitas.Por la cuenta de todos los varones de un mes arriba, eran ocho mil y seiscientos, que tenían la guarda del santuario.Las familias de los hijos de Coath acamparán al lado del tabernáculo, al mediodía;Y el jefe de la casa del padre de las familias de Coath, Elisaphán hijo de Uzziel.Y á cargo de ellos estará el arca, y la mesa, y el candelero, y los altares, y los vasos del santuario con que ministran, y el velo, con todo su servicio.Y el principal de los jefes de los Levitas será Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, prepósito de los que tienen la guarda del santuario.De Merari, la familia Mahalítica, y la familia Musítica: estas son las familias de Merari.Y los contados de ellos conforme á la cuenta de todos los varones de un mes arriba, fueron seis mil y doscientos.Y el jefe de la casa del padre de las familias de Merari, Suriel hijo de Abihail: acamparán al lado del tabernáculo, al aquilón.Y á cargo de los hijos de Merari estará la custodia de las tablas del tabernáculo, y sus barras, y sus columnas, y sus basas, y todos sus enseres, con todo su servicio:Y las columnas en derredor del atrio, y sus basas, y sus estacas, y sus cuerdas.Y los que acamparán delante del tabernáculo al oriente, delante del tabernáculo del testimonio al levante, serán Moisés, y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en lugar de los hijos de Israel: y el extraño que se acercare, morirá.Todos los contados de los Levitas, que Moisés y Aarón conforme á la palabra de Jehová contaron por sus familias, todos los varones de un mes arriba, fueron veinte y dos mil.Y Jehová dijo á Moisés: Cuenta todos los primogénitos varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y toma la cuenta de los nombres de ellos.Y tomarás los Levitas para mí, yo Jehová, en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel: y los animales de los Levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel.Y contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos de los hijos de Israel.Y todos los primogénitos varones, conforme á la cuenta de los nombres, de un mes arriba, los contados de ellos fueron veinte y dos mil doscientos setenta y tres.Y habló Jehová á Moisés, diciendo:Toma los Levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los Levitas en lugar de sus animales; y los Levitas serán míos: Yo Jehová.Y por los rescates de los doscientos y setenta y tres, que sobrepujan á los Levitas los primogénitos de los hijos de Israel,Tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario tomarás: el siclo tiene veinte óbolos:Y darás á Aarón y á sus hijos el dinero por los rescates de los que de ellos sobran.Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que resultaron de más de los redimidos por los Levitas:Y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del santuario.Y Moisés dió el dinero de los rescates á Aarón y á sus hijos, conforme al dicho de Jehová, según que Jehová había mandado á Moisés.Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Toma la cuenta de los hijos de Coath de entre los hijos de Leví, por sus familias, por las casas de sus padres,De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio.Este será el oficio de los hijos de Coath en el tabernáculo del testimonio, en el lugar santísimo:Cuando se hubiere de mudar el campo, vendrán Aarón y sus hijos, y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio:Y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima el paño todo de cárdeno, y le pondrán sus varas.Y sobre la mesa de la proposición extenderán el paño cárdeno, y pondrán sobre ella las escudillas, y las cucharas, y las copas, y los tazones para libar: y el pan continuo estará sobre ella.Y extenderán sobre ella el paño de carmesí colorado, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas.Y tomarán un paño cárdeno, y cubrirán el candelero de la luminaria; y sus candilejas, y sus despabiladeras, y sus platillos, y todos sus vasos del aceite con que se sirve;Y lo pondrán con todos sus vasos en una cubierta de pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas parihuelas.Y sobre el altar de oro extenderán el paño cárdeno, y le cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varales.Y tomarán todos los vasos del servicio, de que hacen uso en el santuario, y los pondrán en un paño cárdeno, y los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán sobre unas parihuelas.Y quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño de púrpura:Y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros, y los tazones, todos los vasos del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las varas.Y en acabando Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los vasos del santuario, cuando el campo se hubiere de mudar, vendrán después de ello los hijos de Coath para conducir: mas no tocarán cosa santa, que morirán. Estas serán las cargas de los hijos de Coath en el tabernáculo del testimonio.Empero al cargo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, estará el aceite de la luminaria, y el perfume aromático, y el presente continuo, y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo, y de todo lo que está en él, en el santuario, y en sus vasos.Y habló Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:No cortaréis la tribu de las familias de Coath de entre los Levitas;Mas esto haréis con ellos, para que vivan, y no mueran cuando llegaren al lugar santísimo: Aarón y sus hijos vendrán y los pondrán á cada uno en su oficio, y en su cargo.No entrarán para ver, cuando cubrieren las cosas santas; que morirán.Y habló Jehová á Moisés diciendo:Toma también la cuenta de los hijos de Gersón por las casas de sus padres, por sus familias.De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio.Este será el oficio de las familias de Gersón, para ministrar y para llevar:Llevarán las cortinas del tabernáculo, y el tabernáculo del testimonio, su cubierta, y la cubierta de pieles de tejones que está sobre él encima, y el pabellón de la puerta del tabernáculo del testimonio,Y las cortinas del atrio, y el pabellón de la puerta del atrio, que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor, y sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio, y todo lo que será hecho para ellos: así servirán.Según la orden de Aarón y de sus hijos será todo el ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos, y en todo su servicio: y les encomendaréis en guarda todos sus cargos.Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón en el tabernáculo del testimonio: y el cargo de ellos estará bajo la mano de Ithamar, hijo de Aarón el sacerdote.Contarás los hijos de Merari por sus familias, por las casas de sus padres.Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta años, los contarás; todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio.Y este será el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo del testimonio: las tablas del tabernáculo, y sus barras, y sus columnas, y sus basas,Y las columnas del atrio alrededor, y sus basas, y sus estacas, y sus cuerdas con todos sus instrumentos, y todo su servicio; y contaréis por sus nombres todos los vasos de la guarda de su cargo.Este será el servicio de las familias de los hijos de Merari para todo su ministerio en el tabernáculo del testimonio, bajo la mano de Ithamar, hijo de Aarón el sacerdote.Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación, contaron los hijos de Coath por sus familias, y por las casas de sus padres,Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio.Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos y cincuenta.Estos fueron los contados de las familias de Coath, todos los que ministran en el tabernáculo del testimonio, los cuales contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por mano de Moisés.Y los contados de los hijos de Gersón, por sus familias, y por las casas de sus padres,Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio;Los contados de ellos por sus familias, por las casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos y treinta.Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo del testimonio, los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de Jehová.Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, por las casas de sus padres,Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio:Los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil y doscientos.Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo mandó Jehová por mano de Moisés.Todos los contados de los Levitas, que Moisés y Aarón y los jefes de Israel contaron por sus familias, y por las casas de sus padres,Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio, y tener cargo de obra en el tabernáculo del testimonio;Los contados de ellos fueron ocho mil quinientos y ochenta,Como lo mandó Jehová por mano de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio, y según su cargo; los cuales contó él, como le fué mandado.Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, y á todos los que padecen flujo de semen, y á todo contaminado sobre muerto:Así hombres como mujeres echaréis, fuera del campo los echaréis; porque no contaminen el campo de aquellos entre los cuales yo habito.E hiciéronlo así los hijos de Israel, que los echaron fuera del campo: como Jehová dijo á Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.Además habló Jehová á Moisés, diciendo:Habla á los hijos de Israel: El hombre ó la mujer que cometiere alguno de todos los pecados de los hombres, haciendo prevaricación contra Jehová, y delinquiere aquella persona;Confesarán su pecado que cometieron, y compensarán su ofensa enteramente, y añadirán su quinto sobre ello, y lo darán á aquel contra quien pecaron.Y si aquel hombre no tuviere pariente al cual sea resarcida la ofensa, daráse la indemnización del agravio á Jehová, al sacerdote, á más del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por él.Y toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al sacerdote, suya será.Y lo santificado de cualquiera será suyo: asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Habla á los hijos de Israel, y diles: Cuando la mujer de alguno se desmandare, é hiciere traición contra él,Que alguno se hubiere echado con ella en carnal ayuntamiento, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella contaminado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido cogida en el acto;Si viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella contaminado; ó viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella contaminado;Entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y traerá su ofrenda con ella, la décima de un epha de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso: porque es presente de celos, presente de recordación, que trae en memoria pecado.Y el sacerdote la hará acercar, y la hará poner delante de Jehová.Luego tomará el sacerdote del agua santa en un vaso de barro: tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernáculo, y echarálo en el agua.Y hará el sacerdote estar en pie á la mujer delante de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos el presente de la recordación, que es el presente de celos: y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición.Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ninguno hubiere dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido á inmundicia, libre seas de estas aguas amargas que traen maldición:Mas si te has descarriado de tu marido, y te has amancillado, y alguno hubiere tenido coito contigo, fuera de tu marido:(El sacerdote conjurará á la mujer con juramento de maldición, y dirá á la mujer): Jehová te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo Jehová á tu muslo que caiga, y á tu vientre que se te hinche;Y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan hinchar tu vientre y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.Y el sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las borrará con las aguas amargas:Y dará á beber á la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella por amargas.Después tomará el sacerdote de la mano de la mujer el presente de los celos, y mecerálo delante de Jehová, y lo ofrecerá delante del altar:Y tomará el sacerdote un puñado del presente, en memoria de ella, y lo quemará sobre el altar, y después dará á beber las aguas á la mujer.Darále pues á beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la mujer será por maldición en medio de su pueblo.Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.Esta es la ley de los celos, cuando la mujer hiciere traición á su marido, y se amancillare;O del marido, sobre el cual pasare espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer: presentarála entonces delante de Jehová, y el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.Y aquel varón será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:Habla á los hijos de Israel, y diles: El hombre, ó la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo, para dedicarse á Jehová,Se abstendrá de vino y de sidra; vinagre de vino, ni vinagre de sidra no beberá, ni beberá algún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de vid de vino, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza, hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento á Jehová: santo será; dejará crecer las guedejas del cabello de su cabeza.Todo el tiempo que se apartare á Jehová, no entrará á persona muerta.Por su padre, ni por su madre, por su hermano, ni por su hermana, no se contaminará con ellos cuando murieren; porque consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.Todo el tiempo de su nazareato, será santo á Jehová.Y si alguno muriere muy de repente junto á él, contaminará la cabeza de su nazareato; por tanto el día de su purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.Y el día octavo traerá dos tórtolas ó dos palominos al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio;Y el sacerdote hará el uno en expiación, y el otro en holocausto: y expiarálo de lo que pecó sobre el muerto, y santificará su cabeza en aquel día.Y consagrará á Jehová los días de su nazareato, y traerá un cordero de un año en expiación por la culpa; y los días primeros serán anulados, por cuanto fué contaminado su nazareato.Esta es, pues, la ley del Nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá á la puerta del tabernáculo del testimonio;Y ofrecerá su ofrenda á Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por sacrificio de paces:Además un canastillo de cenceñas, tortas de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres cenceñas untadas con aceite, y su presente, y sus libaciones.Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto:Y ofrecerá el carnero en sacrificio de paces á Jehová, con el canastillo de las cenceñas; ofrecerá asimismo el sacerdote su presente, y sus libaciones.Entonces el Nazareo raerá á la puerta del tabernáculo del testimonio la cabeza de su nazareato, y tomará los cabellos de la cabeza de su nazareato, y los pondrá sobre el fuego que está debajo del sacrificio de las paces.Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, y una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin levadura, y pondrálas sobre las manos del Nazareo, después que fuere raído su nazareato:Y el sacerdote mecerá aquello, ofrenda agitada delante de Jehová; lo cual será cosa santa del sacerdote, á más del pecho mecido y de la espaldilla separada: y después podrá beber vino el Nazareo.Esta es la ley del Nazareo que hiciere voto de su ofrenda á Jehová por su nazareato, á más de lo que su mano alcanzare: según el voto que hiciere, así hará, conforme á la ley de su nazareato.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Habla á Aarón y á sus hijos, y diles: Así bendeciréis á los hijos de Israel, diciéndoles:Jehová te bendiga, y te guarde:Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia:Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.Y ACONTECIÓ, que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y ungídolo y santificádolo, con todos sus vasos; y asimismo ungido y santificado el altar, con todos sus vasos;Entonces los príncipes de Israel, las cabezas de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron;Y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros cubiertos, y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, y cada uno un buey; lo cual ofrecieron delante del tabernáculo.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Tómalo de ellos, y será para el servicio del tabernáculo del testimonio: y lo darás á los Levitas, á cada uno conforme á su ministerio.Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y diólos á los Levitas.Dos carros y cuatro bueyes, dió á los hijos de Gersón, conforme á su ministerio;Y á los hijos de Merari dió los cuatro carros y ocho bueyes, conforme á su ministerio, bajo la mano de Ithamar, hijo de Aarón el sacerdote.Y á los hijos de Coath no dió; porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario.Y ofrecieron los príncipes á la dedicación del altar el día que fué ungido, ofrecieron los príncipes su ofrenda delante del altar.Y Jehová dijo á Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe un día, y otro príncipe otro día, á la dedicación del altar.Y el que ofreció su ofrenda el primer día fué Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.Y fué su ofrenda un plato de plata de peso de ciento y treinta siclos, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Naasón, hijo de Aminadab.El segundo día ofreció Nathanael hijo de Suar, príncipe de Issachâr.Ofreció por su ofrenda un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Nathanael, hijo de Suar.El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Eliab, hijo de Helón.El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur.El quinto día, Selumiel hijo de Zurisaddai, príncipe de los hijos de Simeón:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Selumiel, hijo de Zurisaddai.El sexto día, Eliasaph hijo de Dehuel, príncipe de los hijos de Gad:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Eliasaph, hijo de Dehuel.El séptimo día, el príncipe de los hijos de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Elisama, hijo de Ammiud.El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Gamaliel, hijo de Pedasur.El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeón:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Abidán, hijo de Gedeón.El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Ammisaddai:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Ahiezer, hijo de Ammisaddai.El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Pagiel, hijo de Ocrán.El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Nephtalí, Ahira hijo de Enán:Y su ofrenda, un plato de plata de ciento y treinta siclos de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;Una cuchara de oro de diez siclos, llena de perfume;Un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;Un macho cabrío para expiación;Y para sacrificio de paces, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos de cabrío, cinco corderos de un año. Esta fué la ofrenda de Ahira, hijo de Enán.Esta fué la dedicación del altar, el día que fué ungido, por los príncipes de Israel: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro.Cada plato de ciento y treinta siclos, cada jarro de setenta: toda la plata de los vasos, dos mil y cuatrocientos siclos, al siclo del santuario.Las doce cucharas de oro llenas de perfume, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario: todo el oro de las cucharas, ciento y veinte siclos.Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su presente: y doce los machos de cabrío, para expiación.Y todos los bueyes del sacrificio de las paces veinte y cuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos de cabrío, sesenta los corderos de un año. Esta fué la dedicación del altar, después que fué ungido.Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con El, oía la Voz que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines: y hablaba con él.Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:Habla á Aarón, y dile: Cuando encendieres las lámparas, las siete lámparas alumbrarán frente á frente del candelero.Y Aarón lo hizo así; que encendió enfrente del candelero sus lámparas, como Jehová lo mandó á Moisés.Y esta era la hechura del candelero: de oro labrado á martillo; desde su pie hasta sus flores era labrado á martillo: conforme al modelo que Jehová mostró á Moisés, así hizo el candelero.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Toma á los Levitas de entre los hijos de Israel, y expíalos.Y así les harás para expiarlos: rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre toda su carne, y lavarán sus vestidos, y serán expiados.Luego tomarán un novillo, con su presente de flor de harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación.Y harás llegar los Levitas delante del tabernáculo del testimonio, y juntarás toda la congregación de los hijos de Israel;Y cuando habrás hecho llegar los Levitas delante de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los Levitas;Y ofrecerá Aarón los Levitas delante de Jehová en ofrenda de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio de Jehová.Y los Levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos: y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto á Jehová, para expiar los Levitas.Y harás presentar los Levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda á Jehová.Así apartarás los Levitas de entre los hijos de Israel; y serán míos los Levitas.Y después de eso vendrán los Levitas á ministrar en el tabernáculo del testimonio: los expiarás pues, y los ofrecerás en ofrenda.Porque enteramente me son á mí dados los Levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; helos tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.Y he tomado los Levitas en lugar de todos los primogénitos en los hijos de Israel.Y yo he dado en don los Levitas á Aarón y á sus hijos de entre los hijos de Israel, para que sirvan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo del testimonio, y reconcilien á los hijos de Israel; porque no haya plaga en los hijos de Israel, llegando los hijos de Israel al santuario.Y Moisés, y Aarón, y toda la congregación de los hijos de Israel, hicieron de los Levitas conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés acerca de los Levitas; así hicieron de ellos los hijos de Israel.Y los Levitas se purificaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda delante de Jehová, é hizo Aarón expiación por ellos para purificarlos.Y así vinieron después los Levitas para servir en su ministerio en el tabernáculo del testimonio, delante de Aarón y delante de sus hijos: de la manera que mandó Jehová á Moisés acerca de los Levitas, así hicieron con ellos.Y habló Jehová á Moisés, diciendo:Esto cuanto á los Levitas: de veinte y cinco años arriba entrarán á hacer su oficio en el servicio del tabernáculo del testimonio:Mas desde los cincuenta años volverán del oficio de su ministerio, y nunca más servirán:Pero servirán con sus hermanos en el tabernáculo del testimonio, para hacer la guarda, bien que no servirán en el ministerio. Así harás de los Levitas cuanto á sus oficios.Y HABLÓ Jehová á Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo:Los hijos de Israel harán la pascua á su tiempo.El décimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la haréis á su tiempo: conforme á todos sus ritos, y conforme á todas sus leyes la haréis.Y habló Moisés á los hijos de Israel, para que hiciesen la pascua.E hicieron la pascua en el mes primero, á los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí: conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés, así hicieron los hijos de Israel.Y hubo algunos que estaban inmundos á causa de muerto, y no pudieron hacer la pascua aquel día; y llegaron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día;Y dijéronle aquellos hombres: Nosotros somos inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda á Jehová á su tiempo entre los hijos de Israel?Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré qué mandará Jehová acerca de vosotros.Y Jehová habló á Moisés, diciendo:Habla á los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros ó de vuestras generaciones, que fuere inmundo por causa de muerto ó estuviere de viaje lejos, hará pascua á Jehová:En el mes segundo, á los catorce días del mes, entre las dos tardes, la harán: con cenceñas y hierbas amargas la comerán;No dejarán de él para la mañana, ni quebrarán hueso en él: conforme á todos los ritos de la pascua la harán.Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si dejare de hacer la pascua, la tal persona será cortada de sus pueblos: por cuanto no ofreció á su tiempo la ofrenda de Jehová, el tal hombre llevará su pecado.Y si morare con vosotros peregrino, é hiciere la pascua á Jehová, conforme al rito de la pascua y conforme á sus leyes así la hará: un mismo rito tendréis, así el peregrino como el natural de la tierra.Y el día que el tabernáculo fué levantado, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y á la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana.Así era continuamente: la nube lo cubría, y de noche la apariencia de fuego.Y según que se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel se partían: y en el lugar donde la nube paraba, allí alojaban los hijos de Israel.Al mandato de Jehová los hijos de Israel se partían: y al mandato de Jehová asentaban el campo: todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, ellos estaban quedos.Y cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová y no partían.Y cuando sucedía que la nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al dicho de Jehová alojaban, y al dicho de Jehová partían.Y cuando era que la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana, cuando á la mañana la nube se levantaba, ellos partían: ó si había estado el día, y á la noche la nube se levantaba, entonces partían.O si dos días, ó un mes, ó un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo quedándose sobre él, los hijos de Israel se estaban acampados, y no movían: mas cuando ella se alzaba, ellos movían.Al dicho de Jehová asentaban, y al dicho de Jehová partían, guardando la ordenanza de Jehová, como lo había Jehová dicho por medio de Moisés.Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer mover el campo.Y cuando las tocaren, toda la congregación se juntará á ti á la puerta del tabernáculo del testimonio.Mas cuando tocaren sólo la una, entonces se congregarán á ti los príncipes, las cabezas de los millares de Israel.Y cuando tocareis alarma, entonces moverán el campo de los que están alojados al oriente.Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán el campo de los que están alojados al mediodía: alarma tocarán á sus partidas.Empero cuando hubiereis de juntar la congregación, tocaréis, mas no con sonido de alarma.Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras generaciones.Y cuando viniereis á la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas: y seréis en memoria delante de Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de vuestras paces, y os serán por memoria delante de vuestro Dios: Yo Jehová vuestro Dios.Y fué en el año segundo, en el mes segundo, á los veinte del mes, que la nube se alzó del tabernáculo del testimonio.Y movieron los hijos de Israel por sus partidas del desierto de Sinaí; y paró la nube en el desierto de Parán.Y movieron la primera vez al dicho de Jehová por mano de Moisés.Y la bandera del campo de los hijos de Judá comenzó á marchar primero, por sus escuadrones: y Naasón, hijo de Aminadab, era sobre su ejército.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Issachâr, Nathanael hijo de Suar.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.Y después que estaba ya desarmado el tabernáculo, movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.Luego comenzó á marchar la bandera del campo de Rubén por sus escuadrones: y Elisur, hijo de Sedeur, era sobre su ejército.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Gad, Eliasaph hijo de Dehuel.Luego comenzaron á marchar los Coathitas llevando el santuario; y entre tanto que ellos llegaban, los otros acondicionaron el tabernáculo.Después comenzó á marchar la bandera del campo de los hijos de Ephraim por sus escuadrones: y Elisama, hijo de Ammiud, era sobre su ejército.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeón.Luego comenzó á marchar la bandera del campo de los hijos de Dan por sus escuadrones, recogiendo todos los campos: y Ahiezer, hijo de Ammisaddai, era sobre su ejército.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Nephtalí, Ahira hijo de Enán.Estas son las partidas de los hijos de Israel por sus ejércitos, cuando se movían.Entonces dijo Moisés á Hobab, hijo de Ragüel Madianita, su suegro: Nosotros nos partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien: porque Jehová ha hablado bien respecto á Israel.Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé á mi tierra y á mi parentela.Y él le dijo: Ruégote que no nos dejes; porque tú sabes nuestros alojamientos en el desierto, y nos serás en lugar de ojos.Y será, que si vinieres con nosotros, cuando tuviéremos el bien que Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el arca de la alianza de Jehová fué delante de ellos camino de tres días, buscándoles lugar de descanso.Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde que partieron del campo.Y fué, que en moviendo el arca, Moisés decía: Levántate, Jehová, y sean disipados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen.Y cuando ella asentaba, decía: Vuelve, Jehová, á los millares de millares de Israel.
    Seguir leyendo

Palabra de un Amigo

  • Tirar la piedra

    El artículo trata del episodio bíblico en el que Jesús se enfrenta a los acusadores de una mujer adúltera, enseñando el perdón en lugar del juicio. Jesús declara que solo quien esté sin pecado puede arrojar la primera piedra, una respuesta que dispersa a los acusadores. Este relato subraya la compasión de Jesús y su papel de salvador, y aboga por el perdón y la redención en lugar de la condenación.

    Juan 8.11 (Reina-Valera 1909) :
    Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más.
    Seguir leyendo
Complementos
  • ANN003 El nacimiento y el ministerio de Juan el Bautista

    Este anexo estudia el nacimiento y el ministerio de Juan el Bautista a partir del Evangelio de Lucas. Presenta a sus padres Zacarías y…

  • ANN031 Los sumos sacerdotes

    El artículo explora el papel de los principales sacerdotes bajo la ocupación romana, centrándose en Anás y Caifás, y en las intrincadas relaciones entre el poder religioso y el político. La…

  • ANN075 Los vendedores expulsados del Templo

    El artículo examina el incidente en que Jesús expulsa a los mercaderes del Templo, un acontecimiento relatado de manera distinta en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Mientras que…

  • ANN088 Las dos unciones de Jesús, el Mesías

    El artículo analiza las unciones del Mesías Jesús en los Evangelios, ilustrando el contraste de valores entre Jesús y Simón el fariseo. Subraya el…